Un software inmobiliario que se maneja hablándole
En un software inmobiliario normal, tú cargas los datos. En uno con inteligencia artificial, se los dictas. Koti es el asistente que opera el sistema por ti: le mandas fotos, un video o un audio desde donde estés, y el inmueble queda creado, con su ficha y publicado en tu página.
La diferencia está en quién hace el trabajo
«Koti, crea un apto en venta de 3 alcobas, 120 metros, $450 millones» y ya está creado. Le pides cambiar el precio, marcarlo como vendido o buscarte opciones para un cliente, y lo hace. Sin menús ni formularios.
Si vas manejando, le mandas una nota de voz y la entiende. Si mandas cinco mensajes seguidos, los junta y responde una sola vez, como haría una persona.
Consulta y modifica únicamente los datos de tu cuenta. Para borrar algo te pregunta antes. Y lo que no sabe, te lo devuelve a ti en vez de improvisar.


Qué hace por ti, en concreto
Preguntas sobre el software
¿Qué hace distinto a un software inmobiliario con IA?+
Que el trabajo de carga y consulta deja de ser tuyo. En un sistema tradicional te sientas a llenar formularios; aquí le dictas al asistente desde donde estés y él ejecuta. El panel completo sigue estando, para cuando prefieras hacerlo con el mouse.
¿Tengo que aprender comandos?+
No. Le escribes o le hablas normal, en tus palabras. Si le falta un dato para hacer lo que le pediste, te lo pregunta.
¿Puedo seguir usando el panel de siempre?+
Sí, y es el mismo sistema: lo que hace Koti aparece en el panel al instante, y al revés. Muchos usan el chat en la calle y el panel en la oficina.
¿Puede borrar algo por error?+
Para borrar un inmueble siempre te pide confirmación antes. Y desvincular un contacto no borra nada: se puede volver atrás.
¿Mis datos quedan mezclados con los de otras inmobiliarias?+
No. Cada cuenta está aislada y Koti solo puede ver y tocar lo de la tuya. Tus datos son tuyos y te los puedes llevar cuando quieras.
Súbelo hablando, no tecleando
Pruébalo 7 días gratis: manda las fotos de un inmueble y mira la ficha armarse sola. Sin tarjeta.