Tus clientes en orden, sin que tú los anotes
Un CRM inmobiliario sirve para saber quién busca qué y en qué va cada negocio. El problema de siempre es que hay que alimentarlo a mano, y nadie lo hace. Aquí el interesado entra solo: Koti lo atiende en tu página, entiende qué quiere y lo deja registrado con su teléfono, asignado a quien corresponde.
De «alguien preguntó» a un cliente entendido
Apenas la persona da su nombre, su teléfono y su permiso, queda creada en tu base. Lo que siga contando después —zona, presupuesto, cuándo se muda— se le va sumando a esa misma ficha.
Se asigna solo a quien tiene ese inmueble a cargo. Si ese asesor está inactivo o ya no está, pasa al dueño de la cuenta. Nadie se queda esperando a que alguien reparta.
Te llega por correo, y por mensaje de texto si tu cuenta no tiene correo. Con lo que la persona dijo, para que sepas con qué llamarla antes de marcar.

Y después, tu negocio en un tablero
Preguntas sobre tus clientes
¿Qué le agrega la IA a un CRM inmobiliario?+
Que se llena solo. El trabajo que hace fracasar a la mayoría de CRMs —sentarse a registrar quién llamó y qué buscaba— lo hace el asistente mientras atiende en tu página, y tú recibes la ficha ya escrita.
¿El interesado sabe que está hablando con un asistente?+
Koti se presenta como lo que es y nunca se hace pasar por ti ni por uno de tus asesores. Cuando la conversación necesita a una persona, te queda anotada para que sigas tú.
¿Se pide permiso antes de guardar los datos de alguien?+
Sí. El contacto se crea con el consentimiento de la persona, y solo con lo que ella misma entregó.
¿Puedo repartir los clientes entre mis asesores?+
Sí. Cada interesado entra asignado según el inmueble por el que preguntó, y puedes reasignarlo cuando quieras desde su ficha.
¿Puedo traer los clientes que ya tengo en otro sistema?+
Sí. Nos dices dónde están —en otro sistema o en los portales donde publicas— y nosotros los traemos. Tú no haces nada.
Deja de anotar clientes en el cuaderno
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